En Atlapexco, la primera cosecha de elotes se vivió como un momento de orgullo y unión comunitaria, recordando la grandeza de nuestros pueblos y el vínculo sagrado con la tierra. Desde tiempos ancestrales, el maíz ha sido alimento, vida y cultura, símbolo de abundancia y cohesión social.
La celebración destacó la importancia de honrar nuestras raíces y tradiciones, en un acto donde la memoria de quienes nos antecedieron se mantiene viva en cada grano, en cada ofrenda y en cada manifestación cultural de la Huasteca.
El presidente municipal, Ing. Juan de Dios Nochebuena Hernández, acompañado de la síndico y regidores, refrendó su compromiso por fortalecer la identidad y las costumbres locales, reconociendo la importancia de preservar estos legados para las nuevas generaciones.
La jornada incluyó una convivencia abierta para toda la comunidad, compartiendo el fruto de la tierra y promoviendo la unión entre vecinos. Además, la celebración se engalanó con la danza del Chicomexóchitl, originaria de la localidad de Tecacahuaco, cuyo nombre en náhuatl significa “Siete Flores”, y que simboliza gratitud y respeto hacia la tierra que nos sustenta.
Atlapexco reafirma así su compromiso con la cultura, la historia y la vida que nos da el maíz, honrando nuestras raíces y celebrando la riqueza de la Huasteca.