Este 6 de mayo, durante el primer Simulacro Nacional 2026, miles de mexicanos pasaron del silencio… al “¿qué está sonando?” en cuestión de segundos, luego de que la alerta sísmica irrumpiera desde sus celulares.
Y es que, aunque muchos ya sabían del ejercicio, no faltó quien brincó, revisó el teléfono con cara de sorpresa o hasta preguntó “¿sí era hoy?”, provocando momentos tan inesperados como comprensibles.
Pero más allá del susto momentáneo, este tipo de simulacros cumplen una función clave: preparar a la población ante una situación real. Saber cómo actuar, identificar rutas de evacuación y mantener la calma puede marcar una gran diferencia en una emergencia.
Por eso, informarse siempre será la mejor herramienta. Conocer las fechas de estos ejercicios y entender cómo funcionan las alertas permite reaccionar de manera más segura y evitar el pánico.
Porque sí, el susto fue real… pero la preparación es aún más importante.