México enfrenta una creciente resistencia ciudadana ante el registro obligatorio de líneas telefónicas móviles vinculado a la CURP y datos personales, situación que ya comienza a reflejarse en las cifras de las principales compañías de telefonía del país.
De acuerdo con los reportes dados a conocer recientemente, empresas como Telcel y AT&T han registrado pérdidas importantes de usuarios y una disminución considerable en sus ingresos, en medio del rechazo de millones de mexicanos a proporcionar información personal para mantener activas sus líneas telefónicas.
AT&T informó la pérdida de alrededor de 500 mil usuarios de prepago, además de una caída significativa en sus ganancias, las cuales se redujeron a más de la mitad en comparación con periodos anteriores. Por su parte, Telcel reportó 1.2 millones de altas menos en un solo trimestre, una cifra que incluso supera los niveles registrados durante la pandemia por COVID-19.
Las cifras evidencian el tamaño de la resistencia social. Actualmente existen cerca de 144 millones de líneas activas en México; sin embargo, solamente 30.2 millones han sido registradas bajo el nuevo esquema, lo que significa que aproximadamente el 80 por ciento de los usuarios aún no ha realizado el trámite, pese a que el plazo vence el próximo 30 de junio.
El fenómeno ha sido interpretado por diversos sectores como una muestra de desconfianza hacia el manejo de datos personales y la privacidad digital. Muchos ciudadanos consideran que entregar información sensible podría representar riesgos relacionados con filtraciones, mal uso de datos o vulneraciones a su seguridad.
Mientras avanza la fecha límite, el debate continúa creciendo en redes sociales y distintos espacios públicos, donde miles de personas han manifestado su inconformidad y preocupación ante las medidas de registro implementadas para las líneas telefónicas móviles en el país.